Un sistema migratorio justo y compasivo

El 40 por ciento de los residentes del 7º distrito de Massachusetts son inmigrantes. Nuestros vecinos inmigrantes hacen inmensas contribuciones a la vitalidad económica, social y cultural de nuestras comunidades. Sin embargo, las políticas crueles e inhumanas que se están implementando a nivel federal causan que nuestros vecinos inmigrantes continúen viviendo con temor de ser amedrentados, deportados y separados de sus familias, lo cual crea un trauma generacional en las comunidades inmigrantes.

Desde que Donald Trump declaró su candidatura a la presidencia con un discurso racista dirigido a los migrantes mexicanos, él y su gobierno han sido definidos por su intolerancia y discriminación contra los inmigrantes. Desde la “prohibición musulmana” y los ataques a las protecciones para jóvenes inmigrantes, hasta el fatídico muro de odio y la política devastadora que ha causado la separación de miles de niños inmigrantes y sus padres – la administración ha trabajado, innegablemente, para hacer de nuestro país un lugar más hostil para los inmigrantes.

Debemos detener la criminalización de estas comunidades y liderar desde un lugar de compasión y dignidad. Debemos abolir ICE. Debemos ponerle fin a la persecución de los recipientes de DACA, de los titulares de TPS, y de los solicitantes de asilo. Debemos reconstruir un sistema de inmigración más compasivo y competente. Y debemos recordar que los desafíos que enfrentan las comunidades inmigrantes van más allá del estatus migratorio; debemos comprometernos a hacer que la atención médica, la educación y las instituciones públicas sean más incluyentes y accesibles para las comunidades inmigrantes, para crear mayores oportunidades para todos.