Protección de los derechos de las mujeres y niñas cisgénero y transgénero

Al igual que todos en nuestras comunidades, las mujeres y niñas cisgénero y transgénero no viven en “casillas de verificación” – ellas se ven afectadas por la intersección de nuestras políticas – política educativa, política de vivienda, política económica, política de transporte, política de atención médica – y la lista continúa. Sin embargo, con demasiada frecuencia, las mujeres y las niñas quedan excluidas de las conversaciones sobre políticas, y el impacto que hacia su persona queda a la deriva.

Estamos presenciando continuos esfuerzos para revertir las protecciones críticas para la salud y los derechos civiles de las mujeres, y es más importante que nunca que nuestros líderes en el Congreso estén firmemente comprometidos a resaltar el papel que desempeñan las mujeres y las niñas en nuestras comunidades, que aborden las desigualdades que ellas continúan enfrentando, y luchando por sus derechos fundamentales.

Es más importante que nunca que digamos “el aborto es atención médica”, que eliminemos las barreras y salvaguardemos el acceso a la importante atención reproductiva, que responsabilicemos a quienes intenten ejercer control sobre los cuerpos de otras personas. Y es más importante que nunca que luchemos por cerrar la brecha salarial de género, que resistamos los esfuerzos para revertir el Título IX, que estemos del lado de los sobrevivientes, que abordemos la crisis de mortalidad materna, y que desmantelemos las políticas que le niegan a las mujeres y las niñas una oportunidad equitativa para tener acceso a la educación, a comprar una casa, o a obtener empleo.